El licor de Yegros tiene las puertas abiertas a identificación geográfica

Elaboran más de 30 sabores y uno de los más pedidos es el de huevo de codorniz.

Elaboran más de 30 sabores y uno de los más pedidos es el de huevo de codorniz.

Por José Amilcar Oviedo

Los primeros colonos y fundadores de  Fulgencio Yegros, Caazapá, trajeron al país sus técnicas para hacer licor.

Se refugiaron bajo un árbol de aguai (Chrysophillum Lucumifolium) hace más de 130 años  y el árbol sigue vivo. Sus frutos se utilizan para elaborar la bebida.

“Es una fruta que no se consume sola, no es como la piña ni la naranja que ya consumís así”, dijo a Día a Día la artesana Marcia Espínola.

Hace 10 años, aproximadamente, un grupo de mujeres de Yegros participó de un curso para aprender a elaborar la bebida ancestral.

De ellas quedan 6 en una asociación que mantiene vigente la tradición.

“Hacemos de níspero, de aguai, de grosella, naranja, mandarina, limón, banana, pera, acerola, pakuri, guavira, guavirami, yvapuru, yvapovo”, dijo Espínola.

Los más solicitados son los de frutas silvestres y de huevo de codorniz.  Explicó que este último se elabora batiendo y mezclando con un almíbar de leche con azúcar. Se le pone vainilla, canela, miel. Después se le añade caña blanca elaborada en la ciudad.

En total, son 30 sabores  de licores los que elaboran a lo largo del año  con las frutas de cada estación.

“Todas las frutas son de la zona que conseguimos, tenemos incluso en nuestros patios, el vecino tiene la mora y ya te invita, la piña, todo acá”, explicó.

En la última edición del Festival del Licor, cada artesana vendió más de 400 botellas de licor en dos presentaciones, de 350 ml y 750 ml, estimó.

Reconocidas

El pasado 2 de octubre, en marco del Festival del Licor, las artesanas recibieron una certificación de la Dirección de Propiedad Intelectual (Dinapi).

Se trata de un reconocimiento preliminar a la indicación geográfica.

Berta Dávalos, directora general de Propiedad Industrial, explicó que tienen 60 días para conformar un comité regulador.

Otros productos en la misma etapa preliminar son la miel de los humedales de Ñeembucú, el ao po’i de Yataity y el chorizo sanjuanino de Misiones.

“Todos están a tiempo, hicieron los pasos que debían hacer para procesar los documentos”, dijo.

Añadió que si se formaliza el tratado de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea, los productos con indicación geográfica paraguaya tendrán protección.